Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, noviembre 25 de 2015

Hermanas-Mirabales

Imagen: Retrato de las Hermanas Mirabal

            Cuando escuchamos la palabra “Violencia” o la vemos escrita en los medios, es fácil que nuestra mente relacione este término con la violencia física. Día a día, nos llegan noticias de mujeres golpeadas, de femicidios, estadísticas tenebrosas que nos sacuden como si estuviéramos inmers@s en una pandemia sin control, ajena a nuestras posibilidades, a nuestras decisiones. O peor aún, nos escudamos en una caja de cristal, pensando que “eso” ocurre en los lugares más pobres del planeta o tiene relación con los sectores más pobres y con menos instrucción de nuestros países. Y que no tenemos nada que ver pues nuestra vida está libre de ello.

Todos los días llegan a mi consulta, mujeres aquejadas por síntomas físicos y/o emocionales. Algunas veces esto se traduce en enfermedades del cuerpo, reflejos de heridas en el Ama. Y cada vez que juntas ellas y yo, comenzamos a hilvanar la historia de sus vidas, aparecen una serie de situaciones, algunas más sutiles que otras, que envuelven el cotidiano femenino. Y todas ellas se agrupan bajo la etiqueta de la violencia. Sin golpes físicos, pero con golpes verbales, emocionales, negación de derechos, humillaciones, que han llevado a estas mujeres a la pérdida de su sentido de Persona, a la disolución de su poder personal y su autovalía. Escindidas de su condición de Mujer, de su Cuerpo, de sus Ciclos. Sin embargo, la mayoría de ellas no se reconoce como víctima de la violencia. Y la mayoría de nosotr@s no reconoce la violencia en la discriminación diaria de los derechos femeninos. Seguimos atad@s a la creencia de que una ley resuelve todo, cuando en la práctica continuamos replicando las  desigualdades por razones  de género.

Nuestra cultura es una red de hilos sutiles que muchas veces nos aprisiona en “lugares fijos”, definidos, marcados por el uso y la costumbre. En las últimas décadas, la palabra “cambio” aparece frecuentemente en nuestro vocabulario. Es cierto, la ciencia, la técnica, especialmente en algunas áreas, han presentado cosas que nos sorprenden. Pero, esa red de hilos invisibles, sigue actuando por debajo de nuestra vigilia. Y todas las horas de nuestro día reciben su sello. Constantemente recibimos el reproche por no cumplir los mandatos, por nuestro cuerpo, por no ser el maravilloso “refugio y premio” para nuestros hombres, quienes fueron criados para esperar una esposa, mix perfecto de madre, cortesana, chef y top model. Recibimos el abuso verbal, en la calle y en la oficina. En el chiste del momento. De hombres y de mujeres. Pues todos estamos moldeados por esto.

Y es esta cultura, determina o influye en la calidad de instrucción, de puestos de trabajo y salarios que recibimos las mujeres. Y cuanto más pobres somos, solo podemos acceder a los segmentos más pobres de educación, trabajo y salario.  Y así, se reproduce el maltrato a las mujeres, a los niños, como sectores más vulnerables de la población. Y uno de los escenarios más representativos de esto, es la violencia contra la mujer en el ámbito de la salud.

Tomemos un momento sagrado de nuestras Vidas: el embarazo y parto. Innumerables historias nos llegan sobre la violencia en el tratamiento de embarazadas, que se manifiesta en un trato deshumanizado mediante la utilización de un lenguaje inapropiado y grosero, discriminatorio. Sufrido especialmente por las mujeres solas, pobres o de otra cultura. En lo físico, esta violencia se traduce en prácticas invasivas; tales como: el tacto realizado por más de una persona, la episiotomía de rutina, el uso de ciertas prácticas obstétricas, las cesárea sin justificación médica y el suministro de medicación innecesaria. En la separación del bebé y su madre, sin razones que lo justifiquen.

Podríamos decir que desde la panza de nuestras madres, estamos sometidas y sometidos a un maltrato percibido casi como “natural”. Y a partir de allí, nos enredamos en esos “hilos sutiles” culturales que  nos llevan a modelarnos de cierta manera, consecuente con esa cultura. El control de esfínteres, la menarca, el ingreso y término de la escuela, nuestros ciclos,….también están teñidos por rituales violentos. Tomemos conciencia. Desde la Espiritualidad Femenina y el Movimiento de la Diosa, estamos comprometidas y comprometidos con la creación de nuevos modelos de relación y convivencia. Mujeres y hombres hemos sufrido la violencia del patriarcado. Es el momento de volver a tomar el poder en nuestra vida. Poder entendido desde “adentro”, desde la capacidad de decidir, actuar y construir nuestra vida.  Y para las mujeres, el trabajo desde los arquetipos femeninos y las Diosas, es un punto de partida. Entender como esta Violencia, nos ha partido en pedacitos que debemos integrar y Sanar.

Desde hace unos años, celebramos El Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer (o DIEVCM), el cual fue aprobado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en su resolución 54/134 el 17 de diciembre de 1999, acordando cada 25 de noviembre en recuerdo por el brutal asesinato de las Hermanas Mirabal. La propuesta para que se celebrara en esa fecha la realizó la República Dominicana, con el apoyo de 80 países.

Este año, la campaña «16 días de activismo contra la violencia de género» comienza el 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, y termina el 10 de diciembre, Día de los Derechos Humanos. Esta campaña tiene como objetivo llamar a la acción para poner fin a la violencia contra las mujeres y las niñas en todo el mundo. Por favor, infórmate, difunde, participa. Invita a tod@s!  Por la construcción de nuevos modelos de relación, entre mujeres y hombres.

Gracias y Bendiciones!

Mónica Gobbin

Sanación del Alma

 

 

Fuentes:

La Casa del Encuentro

Naciones Unidas 

Wikipedia

 

Astrología desde la mirada de la Espiritualidad Femenina

Si deseas utilizar algunos de los artículos de Mónica Gobbin en su sitio web, ponte en contacto con ella por correo electrónico a articulos.sanaciondelalma@gmail.com para pedir permiso. Sin su permiso, es ilegal, y es una violación de la ley de derechos de autor, publicar sus artículos en tu sitio web. Por favor, respeta mis derechos y haz los arreglos apropiados, o simplemente enlaza a este sitio web y deja que las personas lean el artículo aquí.

Mientras más personas jueguen según las reglas, no se tendrá que promulgar leyes draconianas para regular el uso del copyright en Internet. Haz la vida más fácil para tod@s nosotr@s.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *