Astrología Femenina: ¿Qué significa un Eclipse Lunar?

 

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Imagen: “Lunar Eclipse” de Eddie Calz

“A veces tienes que morir en tu interior con el fin de resucitar de entre tus propias cenizas, creer en ti y amarte a ti mism@ para convertirte en una persona nueva.”

– Gerard Way (1)

A lo largo de la historia, los eclipses han inspirado asombro y hasta temor, especialmente cuando durante los eclipses lunares totales la Luna se tornaba de color rojo sangre. Luna Roja, Luna y Sangre

La Luna representa nuestra vida interior, nuestros sentimientos y emociones, los hábitos más primitivos, ritmos, recuerdos y estados de ánimo y especialmente la forma en que buscamos ese lugar donde nos sentimos segur@s. También se asocia con el pasado, la madre, con el instinto maternal o la necesidad de cuidarnos o de cuidar a otr@s.

Lo que Yo necesito….

Es el Principio Femenino de nuestra carta. El principio que representa, le pertenece tanto a hombres como mujeres.

La Guardiana del Cielo ha sido denominada por varios autores como un banco de Memoria del planeta, pues ella guarda recuerdos de nuestro pasado. En nuestro Inconsciente Colectivo, está grabada la visión de nuestr@as ancestr@s acerca de la Luna como Guardiana. Este otro “cuerpo” como un espejo nos devuelve esa memoria…

Los hindúes a principios de nuestra era trataron de explicar los eclipses de Luna mediante el mito de Rahu (que se cuenta en el BhagavataPurana, entre otros).

En el hinduismo, Rajú (‘atacante’ en sánscrito) es el demonio que provoca cada eclipse lunar y solar, tragándose a las luminarias. Este daitia (demonio ‘descendiente de Diti’) era el horrendo hijo de Vipra Chitti y de Siṃhikā, y tenía cola de dragón.

Participó en el Lika (pasatiempo o diversión) llamado samudra manthan o sagara manthan (‘Batido del océano de leche’).

En los Purana se explica el conflicto entre los daitia (demonios) y los Aditiá (dioses), y su búsqueda del amrita (néctar de la inmortalidad). En este līlā, llegó un momento en que los demonios robaron el néctar (Amrita) a los dioses. Para rescatarlo (para entregárselo a sus amigos los semidioses), el dios Visnú adoptó la forma de Mohinī, una mujer ‘enloquecedora’ (moja) y se acercó a los demonios.

Cuando los demonios vieron la encantadora belleza de Mohinī, perdieron toda compostura. Mientras los demonios estaban encantados con la belleza divina, Mohinīse apoderó del néctar y lo distribuyó entre los dioses.

El asura Rajú sospechó el juego sucio y se unió a la fila de los dioses, para recibir el néctar. Soma se dio cuenta de que Rajú estaba por beber el néctar y avisó a Mohinī, quien extrajo de entre sus ropas el Sudarsaná chakrá (un disco parecido a un disco ninja) y decapitó al demonio.

Sin embargo, Rajú logró tomar una gota del néctar de inmortalidad, por lo que no murió: su cabeza y su cuerpo separados flotaron en el espacio como dos astros invisibles a los ojos humanos: Rajú (la cabeza) y Ketu (el cadáver, con forma de dragón).

En venganza contra la Luna, cada tanto la devora con su inmensa boca, pero no por mucho tiempo: ella sale victoriosa por el cuello abierto del demonio.

En Occidente (y todavía presente en la mayor parte de los libros de Astrología), cuando la luz de la Luna se oscurece misteriosamente durante el Plenilunio, se considera tradicionalmente como un mal presagio. Como la Luna rige, en lo personal el mundo emocional, el inconsciente, y desde el punto de vista mundano, representa al pueblo, por ello el eclipse lunar tiende a verse como más personal, no afectando tanto el liderazgo o gobierno como el Eclipse de Sol.

Nos toca entonces a l@s astrólog@s de la Diosa, re-evaluar todo esto desde la perspectiva de la Espiritualidad Femenina.

Un fenómeno cómo este nos lleva a “revisar el baúl “de estas memorias. El efecto de esta “revisión” es mayor que el de un Novilunio. Y podemos ver, si estamos dispuest@s a mirar.

Un eclipse lunar siempre se da durante una luna llena y suele marcar finales o puntos de culminación. A veces vienen “disfrazados”, como si fueran eventos o personas, que desde “afuera”, nos obligan a revisar lo que estamos haciendo, otras veces necesitamos abrir ese “cajoncito” de nuestro interior, para poder así, liberarnos de cosas viejas.

Las casas astrológicas (1) dónde caen los eclipses del año, representan los ámbitos de vida en los cuales se presentan estas oportunidades que nos permiten cerrar procesos o movernos hacia otro lugar de mayor conciencia. Las Casas, se expresan también en un eje de polaridad. Es importante el signo dónde se produce, pues es la Energía de ese momento. Puede ser un importante punto de inflexión, si el eclipse cae en un punto significativo en tu Carta Natal. Es posible enfrentar circunstancias que nos hacen conscientes de esa parte de nuestra psique, de nuestra Sombra. Si se trata de una sub-personalidad difícil o reprimida, la experiencia puede llegar a ser dolorosa.

A veces se puede sentir un eclipse lunar tan hasta dos semanas antes de la fecha o hasta seis meses después. Hasta la fecha de la próxima serie de Eclipses Es frecuente que necesitemos que otro planeta pase por ese lugar para activar el efecto.

Si tu cumpleaños cae durante un eclipse, el año que sigue sin duda estará marcado por cambios importantes, en el estilo de vida o en una parte específica de tu carta.

Eclipse Lunar (meditación):

Puedes hacer esto en cualquier momento, en los días entre el Eclipse Lunar y la siguiente Luna Nueva. Pero te recomiendo hacerlo, si puedes, cerca del horario del eclipse.

Piensa en las cosas de tu vida que te gustaría llevar a su fin. Ese contrato que deseas firmar, ese trabajo que quieres terminar. Ese sentimiento de culpa. Esa relación no saludable. Ese hábito de fumar.

Toma tu tiempo para sentarte en un lugar tranquilo y respirar. Respirar Visualiza el funcionamiento interno de ese hábito que quieres dejar, el tema que deseas concluir, la situación, la gente. ¡Dale nombres y caras! Mi fumador adicto y mi médico interior. Mi “ser conciliador” y mi “yo airado”. Visualízalos a cada un@ con un extremo de una cuerda, como un tira y afloja. Puedes verlo ahora, ¿cómo van a entenderse mejor un@ al otr@? ¿Cómo pueden trabajar junt@s para lograr el equilibrio? Imagina cada un@ soltando suavemente su extremo de la cuerda.

Pide ayuda a la Abuela Luna, al Universo para limpiar las viejas energías y hacer espacio para las cosas que quieres ahora en tu vida. Hay un gran poder en esta solicitud.

Si deseas aprender a danzar las Lunas en tu Mandala Natal y vivir esta “magia” en tu vida, haz click aquí.

¡Bendiciones de la Abuela Luna para ti!!

Mónica Gobbin

Astrología desde la mirada de la Espiritualidad Femenin

(1) Gerard Arthur Way (9 de abril de 1977, Summit, Nueva Jersey) es un cantante y escritor y dibujante de comics estadounidense. Fue el vocalista principal, compositor principal y cofundador de la banda My Chemical Romance. Su historieta The Umbrella Academy le mereció un premio Eisner.

(2) Las Casas Astrológicas representan las doce secciones desiguales en las que se divide la Esfera Celeste. Existen varios sistemas de división de Casas Astrológicas, pero el más común es el que las considera como secciones fijas con respecto al horizonte (y que comienza con la Casa I que es la Casa del Ascendente, y después siguen en el orden inverso a las manecillas del reloj hasta llegar a la Casa XII. Por lo tanto, los planetas pasan por todas estas Casas cada 24 horas. Las Casas son el resultado de las divisiones del ciclo diario de la Tierra en su movimiento de rotación, y el movimiento de las constelaciones. Surgen del movimiento de la Tierra alrededor del Sol. Cada una de ellas, es un ámbito de experiencia a través de los cuales interactuamos con el entorno.

Bibliografía de Referencia:

Brady Bernadette: “Predictive Astrology: The Eagle and the Lark”, Weiser Books, NY, 1998.

George, Demetra & Bloch, Douglas: Asteroids Goddesses: The Mythology, Psychology, and Astrology of the Re-emerging Feminine, Ibis Press, 1986.