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La Rueda del Año, Solsticio de Invierno 2018, Hemisferio Norte, diciembre 21 de 2018

Amaterasu_(TKD)

La Rueda del Año, Solsticio de Invierno 2018, Hemisferio Norte, diciembre 21 de 2018

Diosa Amaterasu (imagen de Smite Forum)

La palabra solsticio se deriva del latín sol (‘Sol’) y sístere (‘permanecer quieto’), porque el sol sale y se pone en el mismo lugar por unos días. Este momento «estacionario» sugiere un aquietamiento, un tiempo de espera. Un periodo propicio para ir a nuestro interior, para hacer una pausa y reflexionar. En el Hemisferio Norte, esta es la noche más larga y el día más corto del año. A partir de este día en adelante, los días se hacen más largos. Este fenómeno es un resultado directo de la relación Tierra-Sol. En el solsticio de invierno, el Sol está en su punto más bajo: la noche más larga, el descenso más profundo en la oscuridad, y un giro subsiguiente del ciclo, un retorno a la Luz. Por lo tanto, después de la pausa, un movimiento hacia el renacimiento, señala el retorno y renovación de la fuerza de la vida. La Luz comienza a crecer de nuevo. Es por esto que muchísimas culturas, desde hace mucho tiempo, han celebrado este momento en una u otra manera. A fin de salvaguardar el Fuego Sagrado de la Vida, manteniendo la esperanza, reconociendo el poder de renovación de la Naturaleza. Celebrando para asegurar el retorno de nuestra estrella de la mañana, la Madre Sol.

Aquehua, Amaterasu, Arinna, Sunna, Shemesh y Beiwe (1) comienzan su viaje en el cielo llevando la promesa de fertilidad, que nos permite esperar confiad@s en el regreso de su Luz y Calor. Por debajo de la Tierra, las raíces conservan la promesa de las futuras ramas. La Osa Soñadora en su cueva se dispone a soñar su Universo. Así, de a poquito, atravesaremos el Invierno, caminando hacia la primavera. Cómo una nueva mañana en nuestra vida, dónde tal vez, veamos florecer nuestros pimpollos, acariciados por la Madre Sol.

¿Muchos me han preguntado… cómo es esto de una “Diosa Sol”?  Ha sido tan difundido esto de «dios sol» y «diosa luna», que a muchos les parece difícil pensar en una Diosa Sol. O reconocer la «sol-aridad» en las mujeres (2).

Uno de los aspectos más preciados de la Diosa primordial, el solar, fue apropiado por las culturas patriarcales. Y este aspecto fue atribuido  a un dios o a un héroe. Sincrónicamente, este aspecto yang, comenzó a ser visto como atributo exclusivamente masculino. Así, los aspectos solares de la Diosa, comenzaron a ser ocultados y traspasados. Ni hablar de heroínas solares…Con el avance del monoteísmo, la iglesia en Roma «establece» la Natividad de Jesús, durante la misma época que los Festivales paganos europeos. El Festival del Nacimiento del Sol Invicto (Dies Natalis Solis Invicti) se celebraba cuando la luz del día aumentaba después del solsticio de invierno en el Hemisferio Norte, en alusión al «renacimiento» del sol. Este Festival corría desde el 22 al 25 de diciembre. El nacimiento de Cristo ocupa el lugar de otros dioses solares: Mitra, Dionisos Lenaio, Helios…

También es interesante observar, como desde antiguo, el estar en contacto con los ciclos y celebrar los rituales en ceremonias comunitarias, ayudaba a la salud de todo el grupo social. La falta de luz solar en los cortos días del invierno aumenta la secreción de melatonina en el cuerpo, empujando el ritmo circadiano de sueño a uno más largo. Ejercicio y terapia de luz pueden revitalizar el cuerpo en el invierno y aliviar la apatía por la disminución de la secreción de melatonina, el aumento de la serotonina y la creación de un patrón de sueño temporal. Los Festivales y celebraciones en la noche más larga del año, a menudo con uso decorativo de ramas de árboles perennes, brillante iluminación por fogatas, grandes fuegos artificiales, fiestas, la comunión con el prójimo, y por la noche, un esfuerzo físico por el baile y el canto son ejemplos de terapias culturales de invierno que han evolucionado como tradiciones desde el comienzo de la civilización. Estas tradiciones pueden, evitar el malestar, reiniciar el reloj interno y reavivar el espíritu humano.

Te propongo entonces, reflexionar sobre estos significados, sobre creencias impuestas, sobre los ciclos de la Tierra y de los Astros. Y nuestra relación con Ell@s. Pero por sobre todo: tu «sol-aridad», tu poder de creación, tu brillo, tu capacidad de recorrer el camino hacia la individuación. Sin perder tu centro, ni tu polaridad Yin. (3)

La noche más larga es un tiempo fructífero para establecer intenciones: Lo que se concibe ahora puede crecer con el Sol, y ganar impulso en la Primavera. En este año 2018, el Sol ingresará al 0° de Capricornio, marcando el Solsticio de Invierno en el Hemisferio Norte , el 21 de diciembre  a las 22:23 hs., GMT.(4). Si deseas saber la hora en tu país, haz click aquí.

¡Muchas gracias!

¡Bendiciones de la Madre Sol!!

Mónica Gobbin

 

(1) Diosas Solares para las culturas Q’om, Japonesa, Hitita, Nórdica, Ugarita y Sami, respectivamente.

(2) El concepto al cual se hace referencia ha sido tratado en la siguiente bibliografía. La misma esta detallada en mi propio trabajo (Tesina) “A new definition of solar Heroine” WU, OH, 1994. Wright State University (OH) – Women’s Studies Program. Profesora Elinor Teevan. La bibliografía consultada es la siguiente:

  1. – Stone, Merlin: When God Was a Woman, Publisher: Mariner Books; First Edition, 1978.

One: Tale with a point of view, pag.1

Eleven: The Daughters of Eve, pag. 224.

  1. – Walker, Barbara G.: The Woman’s Encyclopedia of Myths and Secrets HarperOne; 1 edition, 1983.

(Es una obra de referencia valiosísima, es interesante el símbolo que presenta en la pág. 961, en “Sun Goddess”.)

  1. – Wolkstein, Diane & Kramer, Samuel Noah: Inanna, Queen of Heaven and Earth: Her Stories and Hymns from Sumer, Harper Perennial; 1st edition, 1983.

The Huluppu Tree 3

  1. – Sjoo, Monica & Bárbar Mor: The Great Cosmic Mother: Rediscovering the Religion of the Earth,Publisher: HarperOne; 2 edition, 1987.

The first sex: “In the beginning, We all create female”, pag.2

The Gynandrous Great Mother, pág. 66

God as father, pág. 230.

  1. – Walker, Barbara G.: The Woman’s Dictionary of Symbols and Sacred Objects, HarperOne; Fifth Impression, 1988.

6.-Stone, Merlin: Ancient Mirrors of Womanhood: A Treasury of Goddess and Heroine Lore from Around the World, Beacon Press, 1990.

  1. – Hatch Hanon, Geraldine: Sacred Space: A Feminist Vision of Astrology, Firebrand Books, 1990.

Chapter One: The Cosmos and the Great Goddess, pag. 21

g.- Lao Tzu (Author), Robert G. Henricks (Translator): Lao Tzu: Te-Tao Ching – A New Translation Based on the Recently Discovered Ma-wang-tui Texts (Classics of Ancient China), Ballantine Books; First Edition, 1992.

  1. – Baring, Anne & Cashford, Jules: The Myth of the Goddess: Evolution of an Image, Penguin; 7th edition,1993.

i.- De Shong Medor, Betty: Uncursing the Dark, Chiron Publications, USA, 1994.

  1. – Monaghan, Patricia: O Mother Sun! A New View of the Cosmic Feminine, Crossing Publisher, 1994.

  1. – Eller, Cynthia: Living In The Lap of Goddess: The Feminist Spirituality Movement in America, Beacon Press, 1995.

Converting to Feminism Spirituality, pág.23

(3) Este «reclamo» fue un tema muy discutido a finales de los 70 en los grupos feministas. Se criticaba la tendencia hacia la «masculinización» en la consecución de los objetivos sociales y en los modelos científicos. De allí emerge una fractura en los grupos femeninos. De allí surgen muchísimos trabajos, desde la psicología y la sociología que abarcan diferentes niveles en el análisis prospectivo de la re-valorización de lo Femenino (Yin) y la recuperación de lo Masculino o Yang, que habia sido «recortado» y reservado para el hombre. Entre ellos surge el Tarot Madrepaz de Vicki Noble y Karen Vogel. Años después Vicki Noble presenta su libro Uncoiling the Snake: Ancient Patterns in Contemporary Women’s Lives, A Snakepower Reader, Harpercollins, 1993, marcando las diferencias entre un chamanismo realmente «femenino» (ying) y lo que se difundía como práctica chamánica en esos días. En lo personal, utilizo los términos Yin-Yang, para evitar confusiones entre polaridades y géneros. Lo solar y lo lunar, lo utilizo desde la perspectiva de la Astrología Femenina.

(4) El tiempo universal coordinado o UTC (de una transigencia entre la versión en inglés: Universal Time Coordinated y la versión en francés: Temps Universel Coordonné) es el principal estándar de tiempo por el cual el mundo regula los relojes y el tiempo. Es uno de los varios sucesores estrechamente relacionados con el tiempo medio de Greenwich (GMT). Para la mayoría de los propósitos comunes, UTC es sinónimo de GMT, pero GMT ya no es el estándar definido con más precisión para la comunidad científica.

La Rueda del Año: Festival de la Primera Cosecha- Lammas (Hemisferio Norte), agosto 1 de 2018

 

La Rueda del Año: Festival de la Primera Cosecha- Lammas (Hemisferio Norte),

agosto 1 de 2018

Imagen de Ronnie Biccard

En el Hemisferio Norte, el caluroso agosto trae el Festival de Lammas, también llamado Lughnasadh. El verano va promediando y las verduras y las frutas nos marcan el momento de comenzar a cosechar los frutos del año.

Pero, pocas veces se recuerda que es un “tiempo de Lammas” y no sólo una “fiesta”. Y que esta Rueda del Año representa simbólicamente el ciclo de la Vida, dibujado en la metáfora de las estaciones. Lammas marca el comienzo de la época de la cosecha, la maduración de las primeras frutas, y fue tradicionalmente un tiempo de reunión de la comunidad…. Por eso vale la pena detenerse en este significado y lo que está pasando en nuestras vidas. El tema de la Abundancia nos preocupa, pues vivimos en una cultura del dinero.  Hacemos Talleres y pedimos “Abundancia”, olvidando que lo primero es despegarse de las ataduras que nos esclavizan y cortan el fluir de esta Energía en nuestras vidas. Convocamos a los dioses de la abundancia y nos olvidamos que debemos dar algo a cambio en retribución, con agradecimiento.

La mayor parte de las veces nos preguntamos, ¿“Qué frutos hemos cosechado??” “Qué semillas elijo para continuar??” …pocas veces indagamos en “nuestra parte”, nuestro dar. Cómo hemos nutrido esto en nuestro último año…y qué hemos hecho para que esta energía de Abundancia circule. ¿Hemos aprendido a compartir o hemos acaparado?

Tal vez, comprender su auténtico significado nos ayude. Su origen es una festividad gaélica celebrada el 1 de agosto en el Hemisferio Norte), durante la época de maduración de la cosecha local de bayas. Se trata de la “primera cosecha”, cuando se recogen los cereales y comenzamos a guardar la fruta para el invierno. Lammas es el tercero de los cuatro Festivales de fuego y está dedicado a la Madre Naturaleza, embarazada y dadora de vida. Por eso en este Sabbat, cosechamos los frutos de las semillas que hemos plantado en Ostara, y de ellos recogeremos las semillas que esperarán durante el invierno a ser plantadas.

Durante el cristianismo toma su nombre del Inglés Antiguo «hlaf», que significa «pan» y «Maesse», que significa fiesta. Era el momento de llevar a la iglesia el pan hecho con el “primer trigo” del año. Durante la época medieval esta fiesta era conocida como «Gule of August», pero el significado de «gule» es desconocido. Ronald Hutton (1) sugiere que esta palabra puede ser una anglicanización de «gwyl aust», el nombre galés para el 1 de agosto y que significa «fiesta de agosto»; y propone un origen pagano y pre-cristiano de Lammas entre los anglosajones y su conexión con el festival gaélico de Lugnasad («bodas de Lug», el dios celta).

El mito irlandés nos cuenta como Lug realiza un festival fúnebre,Áenach Tailteann, en honor a su madre (Foster mother) Tailte. Ella sobrevivió a la invasión de los Tuatha Dé. El relato nos dice que murió de agotamiento después de despejar las piedras de las llanuras de Irlanda para la agricultura. También llamada Taillten, pudo haber sido originalmente el nombre de la Gran Madre Celta, la personificación de la tierra misma, como tantas diosas irlandesas. De hecho, Lughnasadh tiene un nombre más antiguo, Bron Trogain (2), que se refiere al penoso trabajo de parto. Porque en esta época del año, la Tierra da a luz a su primer fruto para que sus hijos puedan vivir.

Nos hemos separado tanto de la Naturaleza, que las celebraciones de los primeros frutos fueron olvidadas. Nuestra fuente de alimentos es el supermercado, dónde conseguimos el pan todo el año, las verduras y las frutas. Tal vez sólo reparemos en su precio, pues nuestra cabeza está pendiente de otras cosas, lejos de los ritmos de la Tierra. Puede ser que alguna vez la problemática de la producción de alimentos, la agroindustria, pesticidas y fertilizantes químicos, la radiación a algunos comestibles, la ingeniería genética, las semillas no reproductivas – y por, sobre todo, el cambio climático, ¿concentre nuestra atención…pero cuanto le dedicamos??? ¿Será que pensamos que es un problema que no nos atañe??? ¿O que frente al cual…no podemos hacer nada??

Debemos asumir la responsabilidad que nos toca como Hijos de la Tierra. Y de la misma forma reflexionar sobre la sequias y cambio del régimen de lluvias que estamos atravesando. Sus razones no son exclusivamente “climáticas”, estamos empezando a sentir los efectos del maltrato a la Tierra. Tal vez, es el momento de de hacer algo por Ella.

Te invito a celebrar este Festival hasta el Equinoccio de Otoño, día a día, reflexionando y actuando sobre esto. Desde tu lugar y tu comunidad. Tu ofrenda puede ser una acción en su favor. La toma de conciencia sobre la producción de alimentos. El compartirlo con tu familia, tu grupo, tu decisión al momento de elegir…

Detengamos nuestra rutina un momento…para agradecer a la Diosa Madre…es la época de enseñar y de compartir los frutos de nuestros logros. Pero también el tiempo de aprender a retribuir. Haz tu ofrenda y da las Gracias.

¡Bendiciones de la Madre Tierra!!!

Mónica Gobbin

(1) Ronald Hutton (nacido en 1954) es profesor de historia en la Universidad de Bristol y ocasionalmente comentarista en los medios de radio y televisión del Reino Unido sobre la historia del paganismo en las islas británicas

(2) En muchas tradiciones se refiere al lamento por la muerte del Dios.